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En este blog intento compartir mis letras. Ellas conjugan mi experiencia de vida, de trabajo, mis sueños y mis deseos.

Confío en que podré generar un espacio de intercambio entre Uds. y yo, que medie la distancia y nos abrace en esta relación maravillosa que se da entre escritores y lectores.

Mi nombre es Nancy Graciela Nasr, y aquí les presento mi pasión...

domingo, 30 de octubre de 2011

Como el Primer Día

Como el Primer Día
(Derechos Reservados)

En el día de hoy entregaron las invitaciones para su boda. Fueron los dos juntos a visitar a cada uno de los invitados como lo  hicieron hace  cincuenta años  atrás. Ella tenía la misma emoción en su mirada que cuando me pidió ser su dama de honor. Él, hasta se podría decir que estaba nervioso y  casi avergonzado como entonces… Sostenía su mano entre las suyas haciéndole  una caricia circular con su pulgar sobre la mano de ella, mientras me contaban en qué consistirá la ceremonia y el festejo.
Cincuenta años después, tres hijos y ocho nietos… y el amor esta intacto.

Siempre me pregunté qué es lo que sostiene a una pareja unida durante tanto tiempo. Unida realmente, en comunión el uno con el otro,  como Pedro y Ema. Después  de todo llevan más tiempo viviendo junto que separados, es esperable que pase eso -me contestaban- Pero rápidamente se caía el argumento cuando uno se dedica a observar otras parejas, de casi tantos años de casados como ellos, pero que literalmente se soportan uno al otro. En cambio ellos se aman por sobre todas las cosas que les ha tocado afrontar. Existe entre ellos una conexión invisible que los hace fuertes y resistentes a los embates de la vida. No fueron pocas las veces, estando yo con Ema, que ella dijera, en qué andará Pedro? y como si la hubiera escuchado, a los pocos segundos, sonaba el teléfono y la voz de él se oía tierna al otro lado, diciendo que se retrasaría por algún motivo. O aquel día en que Pedro tuvo un pre infarto y ella me decía que sentía una profunda sensación de intranquilidad y de angustia que no podía explicar.
Sin duda algo maravilloso y delicado se entreteje entre dos personas que desarrollan un amor tan sublime, y puro. Trascendente, a los cuerpos mismos, es algo que va mucho más allá de la piel, de la química y del sexo. Se diría que son parejas impensables el uno sin el otro.
Son pensamiento y palabra, son acción y reacción, son estímulo y respuesta, son cóncavo y convexo, el yin y el yang.
Cuando Ema  y yo éramos jóvenes, casi niñas supimos que existía una leyenda originada en China y muy arraigada en Japón que sostiene que aquellas personas que están destinadas  a encontrarse, lo harán a pesar del tiempo, del lugar y de las circunstancias. Ellas se encuentran unidas por el meñique a un listón rojo, invisible a los ojos pero no al corazón. El hilo podrá tensarse, enredarse pero nunca romperse. En ese entonces ambas quisimos que sea cierto. Ema tiró del listón rojo y encontró a Pedro al otro lado.
Hoy después de tantos años se que no se refiere solo al amor de pareja sino también al amor  de amigos, por eso yo estaré allí, en el altar, para dar cuenta de ese amor que perduró a lo largo del tiempo, con un carácter más sereno, pero con la autenticidad del primer día. Brindo por ellos.


Nancy Nasr
28-12-2010

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