BIENVENIDOS...

En este blog intento compartir mis letras. Ellas conjugan mi experiencia de vida, de trabajo, mis sueños y mis deseos.

Confío en que podré generar un espacio de intercambio entre Uds. y yo, que medie la distancia y nos abrace en esta relación maravillosa que se da entre escritores y lectores.

Mi nombre es Nancy Graciela Nasr, y aquí les presento mi pasión...

martes, 6 de noviembre de 2012

Lo innato vs. lo adquirido?


Lo innato vs. lo adquirido?
(Breve ensayo)

Qué influye más sobre un ser humano, lo innato o lo adquirido? Inmenso debate filosófico he elegido como respaldo de mi ensayo que se traduce en una increíble contienda de teorías de aprendizaje, que reflexionan a cerca de cómo aprendemos y a partir de esto cuál es la mejor forma de enseñar. Hasta alrededor de los años cincuenta esta oposición era irreconciliable pero luego la contienda se moderó empezando a reflexionar más detenidamente sobre esta cuestión, qué influye más en el desarrollo conductual si la genética o el ambiente.

Digamos que aquí la cosa llegó a un punto estanco, quienes defienden la herencia, se apoyan en ejemplos conductuales donde el desarrollo evolutivo debe estar presente. Por el contrario, en las genuinas conductas u otros aspectos propiamente psicológicos, el calendario madurativo que impone la herencia juega un papel menos importante, siendo el medio el que más influye en el perfeccionamiento de tales comportamientos.


Es indispensable entender cómo se aprende para poder intervenir en las distintas problemáticas del aprendizaje. Aprendemos gracias a un bagaje de condiciones biológicas heredadas a través del código genético o aprendemos en función del intercambio con el medio ambiente?

Un niño que nace y desarrolla su crianza en un medio desfavorecido, con pobreza de estímulos tiene condicionada su inteligencia o ese mismo niño es inteligente per se o  dicho de otra forma, su inteligencia es innata determinada por los genes de abuelos padres etc. Entonces, cuánto favorece o desfavorece el medio donde se desarrolla?. Si cada uno de nosotros estamos determinados genéticamente, cuál sería el fundamento de tanto tratamiento, estimulación temprana, entrenamiento cognitivo, etc., etc.

En este punto, se podría decir que si todo está genéticamente determinado, estemos donde y con quien estemos llegaremos a nuestro máximo de desarrollo intelectual. Pero por el contrario podría decirse que una persona con un bagaje genético no tan bueno o escasamente favorable puede gracias a interactuar  en un medio estimulante llegar a desarrollos intelectuales impensados para su condición biológica.

Parece ser que ni lo uno ni lo otro son excluyente, sí es cierto que condiciones genéticas y biológicas  mejores son un buen despegue para que esa persona alcance su mejor desarrollo cognitivo conductual estimulado y  orientado convenientemente, teniendo a su alcance los instrumentos o herramientas necesarias para hacer fluir su desarrollo hacia su mejor posibilidad. Pero también es cierto que no solo el plafond genético alcanzará para lograrlo. Nada más hay que hacer alguna revisión de situaciones de violencia, delincuencia, vagancia, adicciones, para darse cuenta como un medio ambiente desfavorable anula casi por completo un buen estándar genético.

Además muchos de nosotros hemos leído o escuchado situaciones en donde hermanos  a veces mellizos, que poseen una carga genética casi idéntica, son separados por alguna causa y criados en medios de diferentes calidad de estimulación y como han tenido un desarrollo cognitivo conductual muy dispar.

Otra situación a observar y que avala como el estímulo del ambiente incide en lo genético es la situación que se da con el desarrollo de personas de capacidades diferentes por una deficiencia genética como lo son por ejemplo quienes tienen Síndrome de Down.

Hasta  hace pocos años, las personas que padecían este síndrome se los consideraba prácticamente inhabilitados para realizar tareas de cualquier grado de complejidad, con lo cual estaban destinados a hacer una vida sedentaria, mirando todo el tiempo televisión o a depender de su responsable hasta para vestirse o realizar su correcta higiene personal. Este modo de entender su condición  y sus posibilidades intelectuales los condenaron a padecer obesidad y otros problemas derivados de ésta que,  aceleran y complejizan un padecimiento concomitante del Síndrome que son los problemas cardiológicos, conduciéndolos a veces a la muerte a penas llegada la juventud.

Hoy en día podemos observar como un cambio de paradigma o de supuestos  en la problemática, es decir modificaciones en relación a su sedentarismo, a su alimentación y a sus posibilidades de realizar tareas; posibilitó un cambio en su expectativa de vida, en su inserción en el mundo del trabajo y hasta se observa un aspecto físico diferente al anterior , mucho más estilizado y ágil. Claro ejemplo éste de cómo un medio ambiente favorecido posibilita cambios y posibilita un desarrollo más amplios de sus capacidades intelectuales y físicas.

La pregunta que sigue sería ¿podemos modificar ciertamente la carga genética? La respuesta no, pero sí minimizar sus consecuencias sobre los aprendizajes y conductas.
La conclusión de todo esto y, solo a los efectos de sentar una tercer posición, digamos que ni una cosa ni la otra tienen exclusiva primacía sobre la conducta y el aprendizaje, sino que más bien están íntimamente condicionadas, tanto lo genético como lo adquirido.

Una posición intermedia seguramente redundará en beneficio tanto de aquellos que padecen un trastorno genético o por el contrario su base biológica es la esperada para su edad. Un medio ambiente favorable que ofrezca experiencias y materiales apropiados para estimular el desarrollo cognitivo de un niño permite ponerlo de  manifiesto y potenciarlo hasta el máximo de sus posibilidades.
Sea cual sea la carga genética, ésta se verá aprovechada al máximo si el medio ambiente es contenedor, afectuoso y estimulante.

Nancy Nasr
4-11-2012
www.versosymasversos.blogspot.com



0 comentarios:

Publicar un comentario