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En este blog intento compartir mis letras. Ellas conjugan mi experiencia de vida, de trabajo, mis sueños y mis deseos.

Confío en que podré generar un espacio de intercambio entre Uds. y yo, que medie la distancia y nos abrace en esta relación maravillosa que se da entre escritores y lectores.

Mi nombre es Nancy Graciela Nasr, y aquí les presento mi pasión...

lunes, 4 de febrero de 2013

La ventana del perdón


Imagen perteneciente a Baltazar Peña

La ventana del perdón

Apenas un reflejo entra desde la ventana luego de 
la lluvia. La tarde cae cerrando una posibilidad más
en la que Emma vuelva a disfrutar del aire,  del sol 
en el atardecer... que entibia la piel como acariciando
el alma. Una chance más que  pierde de pasear por 
el jardín, justo en ese momento de encanto, luego 
de la lluvia, cuando las gotas sobre las glicinas y 
azucenas se transforman en un crisol de destellos 
violáceos y dorados y su aroma te trasporta a  
lugares de ensueño.

Pero Emma ya no recuerda cuando fue la última
vez que salió de su cuarto, de su casa...
Poco a poco la ansiedad fue carcomiendo su vida, 
hasta confinarla en un reducto cercano, conocido, 
cómodo, pero tan ausente y gris como la celda de 
un hospicio o de una cárcel...

El encierro fue una necesidad,  le era muy angustiante
el exterior después de aquel día en que ocurrió la 
tragedia. Ella su hija y su perro cayendo del puente 
luego de dar tantos tumbos...

Después siguió su internación, la rehabilitación, y el 
confinamiento a ese reducto de seguridad, donde el
peso del cielo no se le viene encima y donde su 
garganta le permite respirar.

Casi como una paradoja, la ventana, que para muchos
es la representación de la libertad, pasó a ser su prisión, 
su límite; la diferencia entre vivir y experimentar una 
sensación tan potente como la muerte, pero mucho más
cruel, pues se reitera en cada intento de abrirla.

Solo haría falta un perdón, pero es el perdón más difícil 
que debe recibir un ser humano, el que se otorga uno 
mismo. Para que el aire sea vida y no muerte, para que
 la luz no ciegue, paraque un aroma acaricie los sentidos 
y no los tiranice, para que el corazón palpite de placer y 
no de ansiedad y miedo; para que ese nudo de angustia 
que siente Emma cabalgar en su pecho como potro 
asustado, se calme.

Solo el vidrio de aquella ventana hace la diferencia 
entre vivir encarcelada o en libertad. ¡Tristes 
vericuetos de la culpa!... que castiga una y otra vez 
haciendo padecer la sensación de morir tantas veces
como sea posible.
Solo el auto perdón hará la diferencia y le permitirá
que su ventana interior vuelva a abrirse.

Nancy Nasr
30-01-2013
www.versosymasversos.blogspot.com




2 comentarios:

Jeferson Cardoso dijo...

Lindo Nancy!
Muitos associam o perdão a um sentimento ruim e não conseguem libera-lo, mas quando se toma a decisão de perdoar, logo vem o alívio imediato de um corpo ‘cansado e pesado’. [sorrio]
Ah, com tempo, vá ao meu blog para comentar o meu Pipo, ok? Abraço do Jefh do http://jefhcardoso.blogspot.com

Anónimo dijo...

Cada uno decide como transitar por la vida. Las cosas suceden, es inevitable, el como resolver lo que sucede ya es una decision personal. Elijo ABRIR VENTANAS!!
Silmir

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